De este forma se mantuvo el servicio hasta 1965, cuando el 17 de diciembre se cerró el tramo entre Navalcarnero y Almorox. A continuación se inició un nuevo proyecto. El consejo de Ministros del 15 de abril de 1967 autoriza la conversión en ancho internacional (1,44 metros, el mismo que el suburbano) para esta vía férrea, con lo que se conseguiría el enlace en Aluche con el Suburbano del que entonces era titular F. E. V. E. (Ferrocarri­ les Españoles de Vía Estrecha) y la consiguiente correspondencia con el Metropolitano en la Plaza de España, poniéndose en venta los terrenos de Campamento y la Estación de Goya.

En 1970 se cerró el tramo Madrid-Navalcarnero y se procedió a la realización de la obra antes descrita, que llegó hasta Móstoles. Una vez finalizada ésta y después incluso de contratar nueve unidades eléctricas, se decide que se vuelva a cambiar el ancho internacional y se instale el ancho normal, para que la explotación Móstoles-Aluche corra por cuenta de R.E.N.F.E. Así en octubre del 76 se inauguran estos 11,5 kilómetros, que obligan el trasbordo de viajeros en Aluche, para continuar en la línea 5 del Metro o en el Suburbano.

El ramal militar de Cuatro Vientos a Leganés se transformó al mismo ancho y se electrificó para lograr el acceso de las unidades de R.E.N.F.E. a sus talleres generales.

El resto de obras trazados y proyecto fueron abandonados y constituyen lo que ahora es nuestra vía fantasma.

Descripción del trazado.

Del trazado total de la vía hemos elegido del tramo entre Villamanta y San Martín de Valdeiglesias, que es el que a nuestro juicio presenta unas pocas posibilidades de uso más interesantes. Se ha dividido el trazado en tres tramos que coinciden aproximadamente con otras tantas unidades paisajísticas y, que a efectos prácticos, facilitarán la descripción del recorrido. Entre los tres suman 31 kilómetros.

Tramo A. Villamanta-Aldea del Fresno (10 km.).

La plataforma cruza el término municipal de Villamanta en dirección este-oeste, dejando el pueblo a su derecha. Se puede acceder a ella cogiendo el primer camino que encontramos a la izquierda nada más entrar al pueblo, viniendo de Navalcarnero, para tras andar 300 metros cruzarnos con ella.

Aquí tiene el aspecto de una auténtica plataforma, observándose la forma típica de cono truncado, coronada por gran cantidad de grava y cubierta de hierba. Es a partir de este punto cuando esta forma se va desdibujando, debido fundamentalmente al paso de vehículo agrícolas, teniendo a adoptar al aspecto de un camino normal.

Toda esta zona es un pequeño valle formado por el arroyo Grande, que cede sus aguas a diferentes cultivos de huerta y cereales. En las partes marginales hay parcelas mixtas de olivo y viñedo.

Sigue la vía en dirección oeste atravesando este tipo de paisaje durante unos dos kilómetros, siempre paralela a la carretera de Aldea del Fresno, a unos 200-400 metros de ésta, deslizándose a media altura de la pequeña ladera del valle.

Al final de estos 2.000 metros se introduce en un finca privada cuya valla impide el paso por la vía. Aproximadamente a dos kilómetros de Aldea la vía cruza la carretera. En este punto se observa bien la plataforma y un pequeño puente construido para salvar un barranco de poca profundidad. Al otro lado de la carretera otra valla delimita una nueva finca y obstaculiza de nuevo la senda, que vuelve a atravesar tierras privadas.

Poco antes de llegar a Aldea del Fresno, abandona la finca y ya sin más obstáculos llega hasta el puente sobre el río Perales.

En estas dos fincas se puede ver bien el uso múltiple que se hace del suelo: por un lado las zonas llanas se utilizan o bien como dehesa para pasto del ganado, o bien para el cultivo de vid y olivo. Las partes más tortuosas y de relieve más complicado, se reservan como monte con matorral denso para albrgar especies de caza, principalmente conejo y jabalí.

También es interesante ver el talud arenoso que ha producido la actividad erosiva del arroyo Grande. En él, además de ser un buen punto para observar la geología y los suelos del lugar, se alberga una variada fauna.

Tramo B. Aldea del Fresno-Pelayos de la Presa

En éste un tramo de gran interés ecológico y paisajístico, pues en su mayor parte se realiza por el valle encajonado del Alberche, paraje de gran belleza, poseedor de una variada flora característica cuyas particularidades ya hemos comentado.

Retomamos la vía en el puente sobre el río Perales, casi un kilómetro antes de que desemboque en el Alberche. La vía está muy bien marcada. Va paralela durante unos 200 metros a la carretera de Chapinería, cruzándola por un puente y siguiendo en dirección oeste hacia una nueva valla, que interrumpe el paso y que delimita una finca donde se introduce nuestra vía. No vuelve a aparecer hasta cerca de la presa de Picadas donde queda libre de toda valla.

Para este tramo tan conflictivo proponemos una ruta alternativa. Aconsejamos tomar la carretera a Villa del Prado hasta encontrar el camino que llega a la presa de Picadas. Para no ir por la carretera se puede bajar hacia el río una vez pasado el puente de la Pedreña, y seguir su curso aguas arriba, sin perder nunca la referencia de la carretera.

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