TUMBO DE VALDEIGLESIAS (.pdf)

El duodécimo heremitorio e iglesia fue de San Pelayo, cuyos vestigios apenas permanecen en el día de hoy, Estuvo no lejos de la villa de Pelayos entre la dehesa de San Esteban y la villa, junto a una viña que tiene la viuda de Antonio Ruiz "el viejo", de modo que cae sobre la ermita de San Andrés hacia el norte.

Algunas personas antiguas, dijeron por tradición de sus mayores, que en este sitio de San Pelayo estuvo prime. ro el pueblo de Pelayos y que después se pasó donde ahora está, y que el nombre de Pelayos viene por estar junto al eremitorio e iglesia de este santo. Cosa que bien pudo ser, y así fue, es cierto, que sería después de la dotación que hizo el Emperador D. Alfonso VII.

Antes cuando los monjes estaban en estos heremitorios, no había moradores seculares en este valle, porque no los consintieron a ellos que dejaran el sitio, pues se habían recogido entre estas montañas y al parecer huyendo del siglo y contratación de los hombres. También se veía claramente, pues el premio de dicho emperador no da vasallos ni - habla de ellos, sino de los términos de la dicha dotación que hizo a este monasterio, y si hubiera en este dicho valle algunos moradores, es cierto que tuvieran su jurisdicción y términos señalados y no se los habían de quitar el dicho emperador y su premio tocara algún punto a cerca de esto. Por lo cual es cierto que después de la dicha dotación y recogimiento de los dichos monjes en este monasterio, se les permitió poblar estas dos villas de Pelayos y San Martín, y así hasta el tiempo del rey D. Alfonso VIII, el bueno, nombre que confirmó por su premio la senta del arzobispo D. Mariano, año 1205, como adelante se diría, no dieron vasallos a este monasterio, lo que es cierto.

Además de estos heremitorios, se entiende que hubo doce heremitorios más, otros de los cuales no hay memoria ni vestigios en estos tiempos, pero sí los hubo se habrán arruinado con el paso del tiempo y con la planta de las viñas, esto es lo que se sabe acerca de estos dichos heremitorios e iglesias que hubo en este valle tan célebre de España, en lo cuales habrá muchos huesos enterrados de santos monjes que están gozando de Dios.